martes, 15 de febrero de 2011

¿Merece la pena?

Odio el frío de una pistola contra la piel. ¿Merece la pena?

Marc paró el coche enfrente del chino, y Yarina y yo salimos para comprar las cosas. Entramos en la tienda sin mirar al dependiente, y nos fuimos directamente a la parte del fondo.

Entonces lo oimos. Fueron 2, directos, ensordecedores. Solté la puerta de la nevera, y a Yarina se le calló la botella de limón al suelo. Oimos otro más, e instintivamente nos tiramos al suelo. Desde ahí podía ver los ojos de un chico, mirándome, y su mano en el suelo mojada en un charco de sangre.

Sonaron otros tres dirparos más. Después, unos segundos de silencio antes de que volvieran a sonar las campanitas de la puerta; aunque nosotras tardamos algo más en levantarnos. Y le vimos, detrás de unas cajas cerradas, tirado, con los ojos aún abiertos.

Esa noche fueron 5 disparos, 2 muertos. Uno de ellos mi amigo. ¿Merece la pena?

jueves, 20 de enero de 2011

No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. Y responde no y quedo atrás y desaparece mi fe y se apaga la emoción y se deslizan y desaparecen los sentimientos y vagar y no sentir nada y saber que es imposible aquello por que mi alma clama. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No, y mientras te observo a través del muro de cristal e invento el olor de tu pelo, el tacto de tus manos y el sabor de tu piel deseo hundirme en un sueño donde deshagamos las dimensiones y nos fundamos en un ni tú ni yo ni antes ni después ni allí ni aquí ni nunca ni siempre. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No. No... ¿Sí?

viernes, 3 de diciembre de 2010

La paradoja del mentiroso

1.. La frase 2 es verdadera.
.............
2.. La frase 1 es falsa.
...
...
...
Sí, ahora es el momento de quedarse con esta cara: o_O

miércoles, 17 de noviembre de 2010

La niña del lazo rojo suspiraba embelesada mirando desde lo alto del murillo al chico de ojos azules. Soñaba con besos, caricias, sonrisas al oído. Dormía pensando en él, despertaba pensando en él.

Le observaba en el patio, jugando con su pelo, con mirada traviesa y enamorada. Su lazo rojo contrastaba con su pelo negro, y sus ojos grises sólo estaban llenos de ternura. Sus manos diminutas se perdían entre algunos mechones; y su boca, jugosa, no podía más que sonreír.

Se propuso hace ya tiempo, dormir con el chico de sus sueños.

Y hoy, justo ese día, podría por fin cumplir aquella promesa.

Le vio entrar por una de las puertas del lateral del edificio. Entró detrás de él, en una sala vacía. Sigilosamente, fue acercándose al espacio que guardaba la más remota de las puertas, abierta para ella.

Escalón a escalón, fue adentrándose en una estancia que la recibió con una iluminación de ensueño poblada de mil velas.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Mano de zombie, encontrada en la Puerta del Sol de Madrid hace una semana, si el dueño la reconoce como suya que se ponga en contacto conmigo para que le sea devuelta.

martes, 2 de noviembre de 2010

Se caía por un precipicio. Pero no de esos que no tenían fin. Mas bien de aquellos precipicios construidos antaño, de los que aceleran más y más tu ruptura con el aire, y te acercan las afiladas puntas del suelo que espera ahí abajo.
Sabía que en nada llegaría allí; y ya no tenía tiempo de acordarse de toda su vida, ni siquiera de los pocos seres queridos que miraban desde el borde como se precipitaba hacia la pequeña muerte de sus sentidos. Ya no cabía nada más en ella, ya no había marcha atrás.
Ya sólo podía dejarse arrastrar.
Como si de una multitud se tratase, que te empuja, te lleva, cumple con su marea y te ata y atosiga sin apenas dejarte respirar ni para gritar auxilio.
Porque al fin y al cabo, en situaciones como aquella, lo mejor es dejarse....Y volver a vivir.