martes, 15 de febrero de 2011

¿Merece la pena?

Odio el frío de una pistola contra la piel. ¿Merece la pena?

Marc paró el coche enfrente del chino, y Yarina y yo salimos para comprar las cosas. Entramos en la tienda sin mirar al dependiente, y nos fuimos directamente a la parte del fondo.

Entonces lo oimos. Fueron 2, directos, ensordecedores. Solté la puerta de la nevera, y a Yarina se le calló la botella de limón al suelo. Oimos otro más, e instintivamente nos tiramos al suelo. Desde ahí podía ver los ojos de un chico, mirándome, y su mano en el suelo mojada en un charco de sangre.

Sonaron otros tres dirparos más. Después, unos segundos de silencio antes de que volvieran a sonar las campanitas de la puerta; aunque nosotras tardamos algo más en levantarnos. Y le vimos, detrás de unas cajas cerradas, tirado, con los ojos aún abiertos.

Esa noche fueron 5 disparos, 2 muertos. Uno de ellos mi amigo. ¿Merece la pena?